Los productos promocionados por el Visitador Médico.

No hay forma de promocionar un producto, señalando sus características, beneficios y respondiendo las dudas de los médicos, si no se conocen sus propiedades.

De este modo, el visitador médico debe conocer, respecto de cada producto, la siguiente información:

• Composición: principio o principios activos, excipientes, así como su cantidad y presentación.

• Indicaciones: enfermedades o síntomas que trata el fármaco.

• Forma comerciable: cápsulas (caja con 20,30…), tabletas, jarabe (75 mL, 100 mL…), etc.

• Vías de administración: vía por la que se incorpora el medicamento al organismo.

• Posología: dosis en la que debe administrarse el medicamento, tanto en cada toma como diariamente, así como las especificaciones para niños o ancianos.

• Propiedades farmacocinéticas: vías de absorción y excreción, tiempo que tarda en empezar a actuar y duración de sus efectos.

• Fisiología: como actúa el medicamento en el organismo.

• Contraindicaciones: casos en los que no se debe tomar o aplicar el medicamento.

• Precauciones: circunstancias en las que se debe extremar la vigilancia en la toma del medicamento.

• Posibles efectos adversos/efectos secundarios: reacciones no deseadas que puede desencadenar el medicamento en el organismo.

• Interacciones: efectos provocados por la administración simultánea de un medicamento con otros, dando lugar a una disminución o aumento de sus efectos.

• Advertencias especiales: intervalo de tomas en determinados supuestos, precauciones en caso de ciertos regímenes, etc.

• Conservación: en qué condiciones debe ser conservado el fármaco.

• Coste del tratamiento: cuánto le cuesta al paciente el tratamiento en caso de no estar cubierto por el seguro social.